
En un nuevo revés político para el Gobierno no se consiguieron las firmas necesarias en el Senado y se pasó a un cuarto intermedio sin fecha definida.
El oficialismo buscaba cerrar este miércoles el debate sobre la Ley Bases en el Senado y avanzar hacia la firma de un texto con la intención de convertirlo en dictamen, pero no logró la cantidad de firmas necesarias y, por ahora, no llegará al recinto. Esto significó la activación de un nuevo cuarto intermedio y un duro traspié para el flamante jefe de Gabinete, Guillermo Francos.
Para que un dictamen pueda convertirse en tal, se precisan las firmas de la mitad más uno de los integrantes de cada una de las comisiones. Eso fue exactamente lo que no pasó: minutos antes del plenario, uno de los integrantes de las comisiones, el santacruceño José María Carambia, adelantó por nota que presentará un despacho propio. Al dejar abierta la fecha para consumar dicho acto, le quitó la sumatoria de una rúbrica al debate. En ese marco, cedieron la posibilidad de postergar el tratamiento de la reforma fiscal, que se discutiría el jueves.
“Espero que haya dictamen”, le dijo el senador radical Víctor Zimmermann a los medios antes de la reunión, explicitando la postura de una facción de la UCR. “Vamos a firmar en disidencia parcial”, agregó el chaqueño y argumentó que “lo importante es generar previsibilidad tanto para el Presidente de la Nación como para los gobernadores e intendentes que están esperando una señal del Congreso de la Nación”. En contraposición, Martín Lousteau -presidente del partido radical- presentó dictamen propio.
Ley Bases y reforma fiscal: debate en el Senado
En el inicio del plenario, tomó la palabra el presidente provisional del Senado, Bartolomé Abdala (La Libertad Avanza) y expresó su optimismo: “Surgió un borrador que vamos a hacer circular a los efectos de que este dictamen tenga la cantidad de firmas que exige la reglamentación para poder pasarla a sesión a esta ley que para el oficialismo es muy importante y necesaria”. El Gobierno contaba con apoyo de los representantes del Frente Renovador misionero y Juntos Somos Río Negro.
Martín Lousteau -presidente del partido radical- presentó dictamen propio, y consideró que los cambios realizados fueron “cosméticos”: pidió nuevos articulados en privatizaciones y el RIGI. En un encendido discurso con impronta federal, Pablo Blanco -también de la UCR coincidió con estos puntos y añadió críticas a las facultades excepcionales, pero acotó que apoyará el proyecto: “Me veo obligado por razones esencialmente partidarias”.
El bloque de Unión por la Patria se opuso en su totalidad: durante el debate, aportaron sus miradas en rechazo sobre el RIGI, la reforma moratoria y las privatizaciones. El formoseño José Mayans (Unión por la Patria) contradijo la perspectiva del Gobierno cuando remarcó su postura de consensos. “El verdadero diálogo es cuando se habla con las fuerzas opositoras y se contempla la posibilidad de resolver los problemas de los distintos sectores y de las provincias”, consideró.








