Más de 5.000 personas despidieron al sable corvo del General José de San Martín, una muestra que rodeó la polémica por su traslado del Museo Histórico Nacional (MHN), en San Telmo, al Regimiento de Granaderos a Caballo, en Palermo. Pero antes, el sable viajó hasta Santa Fe, el lugar elegido por el presidente Javier Milei, autor de la idea de pasar la pieza de manos civiles a militares, para hacer la entrega formal a sus nuevos custodios.
“No es un obejto histórico más, no es una pieza de exhibición: es el simbolo material más poderoso de la República Argentina, es una reliquia sagrada”, dijo el Presidente durante el acto de traspaso que encabezó junto a parte del gabinete nacional en el Campo de la Gloria, San Lorenzo, donde se recrará la histórica batalla de 1813.
“Es un objeto que porta una historia, una promesa, una misión a todos los que creen en llevar libertad al Gran Sur y desde allí llevar iluminación a la humanidad toda”, señaló.
En el acto estuvieron la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, los ministros del Interior, Diego Santilli, y de Defensa, el teniente general Mario Presti, y el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem. Estuvo presente pero se ubicó en otro sector el gobernador Maximiliano Pullaro.
Desde el jueves, cuando el traslado del sable quedó confirmado, miles de personas se acercaron al Museo Histórico para despedirlo. Según confiaron desde la institución, muchos visitantes no pudieron evitar las lágrimas. Desde hoy, la pieza quedará bajo la custodia del Regimiento de Granaderos a Caballo que prometió que también podrá ser visitada por civiles.
El sable partió del museo porteño a las 8:45 custodiada por personal de seguridad, conservación y una guardia del Regimiento de Granaderos a Caballo. De allí, fue trasladado al Aeroparque Jorge Newbery para tomar un vuela a las 11:00 hacia Rosario.
Entre 30 y 40 granaderos a caballo recrearán la histórica “carga de caballería” desde el lugar exacto de los hechos hacia el río. Según cálculos oficiales se estima que más de 60.000 personas asistirán al acto.
Aunque es el símbolo máximo de la gesta, el sable corvo no fue utilizado por el Libertador en esta batalla específica, aunque sí en el resto de la campaña continental.
El jueves, la Justicia Federal rechazó una medida cautelar que habían presentado los descendientes de Manuela Rosas y Máximo Terrero para evitar el traslado del sable corvo. No fue la única muestra de rechazo a la decisión presidencial. La directora del Museo Histórico Nacional, María Inés Rodríguez Aguilar, presentó el martes su renuncia indeclinable luego de que el Gobierno nacional dispusiera el traslado del sable corvo al Regimiento de Granaderos a Caballo.
Con información de NA








