El Gobierno nacional cumplió este 9 de enero con el vencimiento de deuda que tenía programado por más de USD 4.200 millones con bonistas privados, una operación que ya estaba anticipada por los mercados financieros.
Para afrontar este compromiso, el Tesoro Nacional utilizó una combinación de recursos: fondos propios, ingresos provenientes de privatizaciones de activos energéticos del sur del país y financiamiento de corto plazo acordado con bancos internacionales.
De los aproximadamente US$ 4.218 millones pagados, alrededor de US$ 692 millones correspondieron a tenencias del sector público, operaciones que no implican una salida neta de divisas y que pueden ser refinanciadas internamente. El resto, cerca de US$ 3.526 millones, se destinó a acreedores privados, siendo cubierto con ingresos extraordinarios y crédito puente.
Una parte significativa del esquema de financiamiento incluyó un acuerdo de recompra (repo) cerrado días antes por el Banco Central con un grupo de bancos internacionales, que aportó liquidez en dólares para completar la operación.









