Un análisis reciente del mercado de indumentaria y calzado en Argentina revela que más del 93 % del consumo de estos productos durante 2025 fue provisto por la industria nacional, desmintiendo parcialmente la idea de que las importaciones hayan desplazado masivamente la producción local.
Los registros oficiales muestran que la expansión de compras externas de bienes de consumo —incluyendo prendas y calzado— creció significativamente en volumen y valor, con aumentos de más del 50 % en productos importados, impulsados por precios más competitivos y la apertura comercial en acuerdos comerciales recientes.
A pesar de este crecimiento importador, la industria local aún mantiene una posición central en la oferta del mercado interno: por cada dólar gastado en bienes textiles nacionales, solo una fracción minoritaria se destinó a productos de origen extranjero.
La presencia de prendas importadas ha generado preocupación entre los sectores productivos, que advierten sobre pérdida de competitividad ante costos internos más altos, presión fiscal y costos laborales que encarecen los productos locales frente a alternativas foráneas.
Los países asiáticos, como Vietnam, Indonesia y China, destacan entre los principales proveedores del crecimiento en importaciones de bienes de consumo, lo que refleja un cambio en el patrón de abastecimiento de productos entre los consumidores argentinos.









