{"id":38523,"date":"2026-09-12T00:01:46","date_gmt":"2026-09-12T03:01:46","guid":{"rendered":"https:\/\/www.eldiarioar.com\/sociedad\/mujeres-volante-libertad-miedo-codigos-propios-calles_1_13504269.html"},"modified":"2026-09-12T00:01:46","modified_gmt":"2026-09-12T03:01:46","slug":"mujeres-al-volante-libertad-miedo-y-codigos-propios-en-las-calles","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nvccatamarca.com\/index.php\/2026\/09\/12\/mujeres-al-volante-libertad-miedo-y-codigos-propios-en-las-calles\/","title":{"rendered":"Mujeres al volante: libertad, miedo y c\u00f3digos propios en las calles"},"content":{"rendered":"<p class=\"article-text\"> Hay una experiencia que muchas pasajeras conocen bien: subir a un auto de aplicaci\u00f3n y descubrir que quien est\u00e1 al volante es una mujer. Para algunas, ese simple dato produce una inmediata sensaci\u00f3n de tranquilidad. <\/p>\n<p class=\"article-text\"> <strong>Cerca de veinte conductoras consultadas para esta nota coinciden en algo: al principio tuvieron miedo y, algunas veces, todav\u00eda lo sienten. Sobre todo cuando est\u00e1n solas con un hombre dentro del auto y el viaje las lleva hacia una zona que no conocen.<\/strong> <\/p>\n<p class=\"article-text\"> <strong>Rebecca Solnit<\/strong> habla en <em>Los hombres me explican cosas<\/em> de esa sensaci\u00f3n persistente de habitar un mundo que todav\u00eda les recuerda a las mujeres cu\u00e1les ser\u00edan los espacios que les corresponden y cu\u00e1les no. Las conductoras conviven con pasajeros que les explican c\u00f3mo manejar aunque ellas sepan hacerlo, les indican por d\u00f3nde ir aunque el GPS marque el camino, y con el acoso callejero, la inseguridad y la decisi\u00f3n de evitar determinados lugares de la ciudad. <\/p>\n<p class=\"article-text\"> Detr\u00e1s de todas esas situaciones aparece, de distintas maneras, el mismo mensaje del que habla Solnit: \u201cEste no es tu mundo\u201d. <\/p>\n<h2 class=\"article-text\">Los prejuicios no son la realidad<\/h2>\n<p class=\"article-text\"> <strong>Victoria Ocampo<\/strong> fue una de las primeras mujeres que se animaron a conducir un autom\u00f3vil en la Argentina. Recordaba que, cuando manejaba, algunos hombres le gritaban que se fuera a lavar los platos. Muchas mujeres mayores de cincuenta a\u00f1os probablemente hayan escuchado alguna vez una frase parecida. <\/p>\n<p class=\"article-text\"> Pero los prejuicios no necesariamente se corresponden con lo que ocurre en las calles. <strong>Las estad\u00edsticas muestran que las mujeres tienden a adoptar conductas m\u00e1s prudentes al volante: utilizan m\u00e1s el cintur\u00f3n de seguridad y respetan en mayor medida las normas de tr\u00e1nsito.<\/strong> <\/p>\n<figure> <picture class=\"news-image\"> <!--[if IE 9]><video style=\"display: none;\"><![endif]--><source media=\"(max-width: 576px)\" type=\"image\/webp\" srcset=\"https:\/\/static.eldiario.es\/clip\/a830e882-25bd-42ea-800e-854daefbb950_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp\"><source media=\"(max-width: 576px)\" type=\"image\/jpg\" srcset=\"https:\/\/static.eldiario.es\/clip\/a830e882-25bd-42ea-800e-854daefbb950_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg\"><source media=\"(max-width: 767px)\" type=\"image\/webp\" srcset=\"https:\/\/static.eldiario.es\/clip\/a830e882-25bd-42ea-800e-854daefbb950_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp\"><source media=\"(max-width: 767px)\" type=\"image\/jpg\" srcset=\"https:\/\/static.eldiario.es\/clip\/a830e882-25bd-42ea-800e-854daefbb950_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg\"><source media=\"(min-width: 768px)\" type=\"image\/webp\" srcset=\"https:\/\/static.eldiario.es\/clip\/a830e882-25bd-42ea-800e-854daefbb950_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp\"><source media=\"(min-width: 768px)\" type=\"image\/jpg\" srcset=\"https:\/\/static.eldiario.es\/clip\/a830e882-25bd-42ea-800e-854daefbb950_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg\"><source type=\"image\/webp\" srcset=\"https:\/\/static.eldiario.es\/clip\/a830e882-25bd-42ea-800e-854daefbb950_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp\"><!--[if IE 9]><\/video><![endif]--> <img decoding=\"async\" class=\"lazy\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/static.eldiario.es\/clip\/a830e882-25bd-42ea-800e-854daefbb950_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg\" alt=\"Las mujeres buscan independencia y flexibilidad, pero la actividad no est\u00e1 exenta de peligros\"> <\/picture> <\/figure>\n<p class=\"article-text\"> Seg\u00fan un estudio de la Agencia Nacional de Seguridad Vial, el uso del cintur\u00f3n alcanza al 62,5% entre las mujeres y al 53,4% entre los varones. Tambi\u00e9n se observa entre ellas un mayor cumplimiento de las normas. Y hay una diferencia de base: de acuerdo con datos del organismo, el 72% de quienes conducen son hombres y el 28%, mujeres. <\/p>\n<p class=\"article-text\"> Existe, sin embargo, otra particularidad. Aunque los hombres aparecen en los estudios como m\u00e1s propensos a adoptar conductas riesgosas y a utilizar menos el cintur\u00f3n de seguridad, las mujeres pueden sufrir lesiones m\u00e1s graves en determinados siniestros y presentar un mayor riesgo de muerte. <\/p>\n<h2 class=\"article-text\">Las voces de las conductoras<\/h2>\n<p class=\"article-text\"> <strong>Alejandra <\/strong>es socia-conductora y solo un d\u00eda al mes no sale a manejar. El resto trabaja porque necesita cubrir sus gastos. \u201cNo tengo miedo, pero la ciudad es una jungla, una jungla de cemento\u201d, dice. Habla de los micromachismos, de los camiones y colectivos que parecen sentirse due\u00f1os de la calle y se le tiran encima del auto. Pero, cuando hace el balance, destaca otra cosa: la autonom\u00eda que encontr\u00f3 en este trabajo. \u201cTengo libertad y elijo mis horas.\u201d <\/p>\n<p class=\"article-text\"> <strong>Claudia<\/strong> tiene cincuenta a\u00f1os. Cuando termin\u00f3 su contrato como administrativa y se encontr\u00f3 frente a un mercado laboral inestable, decidi\u00f3 probar con las aplicaciones. Empez\u00f3 con miedo, pero r\u00e1pidamente desarroll\u00f3 sus propias reglas. Como muchas de las entrevistadas, prefiere llevar mujeres, evita determinados barrios y no acepta transportar paquetes porque desconoce qu\u00e9 pueden contener. <\/p>\n<p class=\"article-text\"> Consultada sobre si sufri\u00f3 machismo o acoso, responde: \u201cEst\u00e1s sola con hombres, encerrada, est\u00e1s expuesta\u201d. Nunca le ocurri\u00f3 nada que considere grave, pero s\u00ed recibi\u00f3 mensajes de pasajeros que le preguntaron si pod\u00edan pasar la noche con ella. <\/p>\n<p class=\"article-text\"> <strong>Antonella<\/strong> era dise\u00f1adora de indumentaria y no llegaba a fin de mes. En 2024 decidi\u00f3 empezar a manejar su auto. No conoc\u00eda a nadie que lo hubiera hecho antes ni ten\u00eda una red que pudiera explicarle c\u00f3mo funcionaba ese mundo. Compar\u00f3 lo que pod\u00eda ganar conduciendo con los ingresos de sus amigas y los n\u00fameros cerraban mejor. Pero lo m\u00e1s importante vino despu\u00e9s: gracias a ese trabajo pudo estudiar lo que quer\u00eda y crear un emprendimiento propio del que hoy vive. Para ella, manejar fue un puente. <\/p>\n<p class=\"article-text\"> <strong>Olga<\/strong> sabe que ser mujer puede significar estar expuesta a algo m\u00e1s que un robo. Alguna vez intentaron besarla por la fuerza. La mayor\u00eda de sus pasajeras son mujeres y cuenta que los hombres mayores suelen indicarle c\u00f3mo manejar o por d\u00f3nde ir. Tambi\u00e9n percibe otra forma de violencia. Algunos conductores se vuelven m\u00e1s agresivos cuando descubren que quien est\u00e1 al volante es una mujer. Aun as\u00ed, Olga prefiere trabajar en el auto antes que en una oficina. \u201cYa tengo cincuenta a\u00f1os, soy vieja para el mercado\u201d, dice. <\/p>\n<p class=\"article-text\"> <strong>Romina<\/strong> tambi\u00e9n tiene m\u00e1s de cincuenta. Dej\u00f3 su trabajo cuando su hijo se fue de su casa y atraves\u00f3 lo que describe como el s\u00edndrome del nido vac\u00edo. Lleva ocho a\u00f1os manejando y nunca tuvo un problema grave. Pero no olvida su primer viaje: una madre desesperada llevaba a su hija a una guardia. \u201cEso tenemos las mujeres: empat\u00eda. Vamos despacio si hay una embarazada, sabemos cu\u00e1ndo hablar, cu\u00e1ndo escuchar, cu\u00e1ndo dar un consejo\u201d. <\/p>\n<p class=\"article-text\"> <strong>Mar\u00eda<\/strong> tambi\u00e9n hizo viajes con miedo: hombres sentados atr\u00e1s, zonas peligrosas, momentos en los que no sab\u00eda qu\u00e9 pod\u00eda pasar. Nunca sufri\u00f3 un episodio grave. Sobre los mecanismos disponibles ante una situaci\u00f3n de riesgo, cuenta que la aplicaci\u00f3n les advierte sobre zonas complicadas y dispone de herramientas para comunicarse con el 911. Despu\u00e9s agrega algo que aprendi\u00f3 con el tiempo. \u201cComo saben que no me van a ver m\u00e1s, me usan de confesionario. Y algunos ni los buenos d\u00edas me dicen\u201d. <\/p>\n<p class=\"article-text\"> El crecimiento de las mujeres en este trabajo tambi\u00e9n aparece en los n\u00fameros de las empresas. Consultada para esta nota, DiDi inform\u00f3 que desde el lanzamiento de la Academia de Mujeres Conductoras, en 2022, se triplic\u00f3 la cantidad de mujeres registradas como conductoras y, durante 2025, este segmento creci\u00f3 un 121% y que los aspectos que ellas m\u00e1s valoran son la independencia econ\u00f3mica y la flexibilidad horaria. <\/p>\n<p class=\"article-text\"> Seg\u00fan los datos aportados por la compa\u00f1\u00eda, el 76% de las conductoras son madres y el 80% realiza tareas de cuidado dentro del hogar. Poder decidir cu\u00e1ndo conectarse, d\u00f3nde trabajar y durante cu\u00e1nto tiempo les permite combinar los viajes con estudios, emprendimientos, responsabilidades familiares u otras ocupaciones. <\/p>\n<p class=\"article-text\"> La empresa se\u00f1al\u00f3 adem\u00e1s que utiliza inteligencia artificial para asignar y monitorear los viajes en tiempo real, detectar anomal\u00edas, conductas peligrosas o desv\u00edos de ruta. Tambi\u00e9n dispone de un bot\u00f3n de emergencia para contactar al 911, grabaci\u00f3n de audio y protocolos de atenci\u00f3n ante denuncias. <\/p>\n<h2 class=\"article-text\">Mujeres que eligen a mujeres<\/h2>\n<p class=\"article-text\"> <strong>Irina Sternik<\/strong>, periodista especializada en cultura digital, sigue esta transformaci\u00f3n desde hace a\u00f1os. Cuenta que durante la pandemia comenzaron a surgir y consolidarse servicios destinados espec\u00edficamente a mujeres, en paralelo con el crecimiento de las plataformas. <\/p>\n<p class=\"article-text\"> Uber hab\u00eda fortalecido en 2019 su comunidad de conductoras en la Argentina y en 2020 lanz\u00f3 Uber Ellas. Un a\u00f1o despu\u00e9s, She Taxi, un servicio creado por la taxista Mar\u00eda Eva Juncos, lleg\u00f3 desde Rosario a la Ciudad de Buenos Aires y otras provincias. <\/p>\n<p class=\"article-text\"> Con el tiempo, las plataformas fueron incorporando distintas herramientas para vincular a conductoras y pasajeras. DiDi, por ejemplo, permite a sus conductoras elegir recibir viajes de mujeres. Hay una raz\u00f3n evidente: la sensaci\u00f3n de seguridad. Pero tambi\u00e9n hay otra: la confianza. <\/p>\n<figure> <picture class=\"news-image\"> <!--[if IE 9]><video style=\"display: none;\"><![endif]--><source media=\"(max-width: 576px)\" type=\"image\/webp\" srcset=\"https:\/\/static.eldiario.es\/clip\/f70f427a-c491-46ae-baee-f47def343d4a_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp\"><source media=\"(max-width: 576px)\" type=\"image\/jpg\" srcset=\"https:\/\/static.eldiario.es\/clip\/f70f427a-c491-46ae-baee-f47def343d4a_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg\"><source media=\"(max-width: 767px)\" type=\"image\/webp\" srcset=\"https:\/\/static.eldiario.es\/clip\/f70f427a-c491-46ae-baee-f47def343d4a_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp\"><source media=\"(max-width: 767px)\" type=\"image\/jpg\" srcset=\"https:\/\/static.eldiario.es\/clip\/f70f427a-c491-46ae-baee-f47def343d4a_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg\"><source media=\"(min-width: 768px)\" type=\"image\/webp\" srcset=\"https:\/\/static.eldiario.es\/clip\/f70f427a-c491-46ae-baee-f47def343d4a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp\"><source media=\"(min-width: 768px)\" type=\"image\/jpg\" srcset=\"https:\/\/static.eldiario.es\/clip\/f70f427a-c491-46ae-baee-f47def343d4a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg\"><source type=\"image\/webp\" srcset=\"https:\/\/static.eldiario.es\/clip\/f70f427a-c491-46ae-baee-f47def343d4a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp\"><!--[if IE 9]><\/video><![endif]--> <img decoding=\"async\" class=\"lazy\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/static.eldiario.es\/clip\/f70f427a-c491-46ae-baee-f47def343d4a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg\" alt=\"La calle tiene sus peligros y siempre es un alivio para una mujer ver que conduce otra mujer\"> <\/picture> <\/figure>\n<h2 class=\"article-text\">El precio de la libertad<\/h2>\n<p class=\"article-text\"> Elegir cu\u00e1ntas horas trabajar y en qu\u00e9 momento del d\u00eda tiene un valor enorme para muchas de las mujeres entrevistadas. Les permite cuidar a sus hijos, estudiar, sostener otro empleo, desarrollar un emprendimiento o simplemente obtener un ingreso cuando el mercado laboral tradicional no les ofrece una alternativa. <\/p>\n<p class=\"article-text\"> Pero las plataformas tambi\u00e9n pueden funcionar como respuesta a un problema social m\u00e1s amplio. En un contexto de dificultades para conseguir empleos estables, cada vez m\u00e1s personas necesitan encontrar otras maneras de generar ingresos. <\/p>\n<p class=\"article-text\"> <strong>Hay una pregunta que atraviesa todas estas historias: \u00bfc\u00f3mo viven las mujeres la calle cuando pasan diez, doce o catorce horas dentro de un auto?<\/strong> <\/p>\n<p class=\"article-text\"> Las respuestas terminan convirti\u00e9ndose en una especie de manual informal de supervivencia: intentar llevar mujeres, hablar poco cuando quien viaja atr\u00e1s es un hombre, evitar zonas consideradas peligrosas, moverse por determinados barrios, no aceptar paquetes de desconocidos y, sobre todo, confiar en la intuici\u00f3n. Cuando algo parece estar mal, muchas prefieren no averiguarlo. <\/p>\n<p class=\"article-text\"> Algunas de las conductoras cuentan que, cuando terminan de trabajar de noche, se quedan dormidas en una estaci\u00f3n de servicio hasta que vuelve a haber movimiento en las calles. Otras atravesaron emboscadas y robos. <\/p>\n<p class=\"article-text\"> Tambi\u00e9n acumulan historias de amor y desamor. Como la de una pasajera que, completamente nerviosa, le pidi\u00f3 a una conductora que la llevara hasta un hotel porque acababa de descubrir que su marido estaba all\u00ed con otra mujer. <\/p>\n<p class=\"article-text\"> Son conductoras, pero durante horas tambi\u00e9n acompa\u00f1an. Llevan familias a una guardia, escuchan problemas, esperan a que adolescentes entren a sus casas. Algunas pasan diez horas entre el tr\u00e1nsito, el cansancio y los malos tratos y, aun as\u00ed, cuando alguien abre la puerta del auto, reciben a esa persona con un \u201cbuen d\u00eda\u201d. Mujeres que, muchas veces, cuidan a otras mujeres. <\/p>\n<p class=\"article-text\"> Quiz\u00e1s por eso la sensaci\u00f3n de alivio que experimentan algunas pasajeras cuando suben a un auto y ven a una mujer detr\u00e1s del volante no sea solamente una cuesti\u00f3n de seguridad. Tambi\u00e9n puede ser el reconocimiento de alguien que conoce la misma ciudad, sus desigualdades y sus riesgos. Una mujer que conoce aquella sensaci\u00f3n de la que habla Solnit \u2014\u201ceste no es tu mundo\u201d\u2014 pero que aprendi\u00f3 a ocuparlo de todos modos. Claudia lo resume en una frase dirigida a otras pasajeras antes de terminar un viaje: \u201cSiempre ped\u00ed que la conductora sea una mujer\u201d. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hay una experiencia que muchas pasajeras conocen bien: subir a un auto de aplicaci\u00f3n y descubrir que quien est\u00e1 al volante es una mujer. Para algunas, ese simple dato produce una inmediata sensaci\u00f3n de tranquilidad. 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