El Cuerpo Interdisciplinario Forense (CIF) del Poder Judicial de Catamarca determinó que Marcelo Joaquín Tula, de 22 años, imputado por el matricidio de Norma Beatriz Tula (63), estaba atravesando un episodio psicótico agudo cuando ocurrió el hecho por el que hoy se encuentra detenido. Según el informe al que tuvo acceso Catamarca es Noticia, esa alteración mental podría haber afectado su capacidad para entender que lo que hacía era un delito y para controlar su conducta.
El documento fue elaborado por un equipo de psiquiatras, psicólogos y psicopedagogos y enviado el 2 de septiembre a la Fiscalía de Violencia Familiar y de Género. La evaluación se hizo mientras Tula seguía internado en el Servicio de Salud Mental del Hospital San Juan Bautista.
De acuerdo con la Junta Interdisciplinaria, los primeros síntomas del cuadro psicótico ya se habían manifestado en los días anteriores al crimen. Durante el episodio, el joven habría tenido una percepción muy distorsionada de la realidad, algo que, según los profesionales, pudo influir de manera directa en cómo actuó y en su capacidad para comprender lo que estaba haciendo.
En el informe, los especialistas describen el cuadro como un “Trastorno Psicótico Breve” y, en las conclusiones, lo definen como un “Episodio Psicótico Primario en fase Aguda”. También señalan que, gracias al tratamiento y la medicación recibida en el hospital, su estado actual habría mejorado, aunque recomiendan que continúe con un seguimiento interdisciplinario.
Además de evaluar su estado mental, el equipo tuvo en cuenta sus antecedentes personales y familiares, así como algunos aspectos cognitivos, todo enmarcado en un contexto de vulnerabilidad. Aun así, el foco principal de la pericia fue establecer cómo estaba su mente en el momento exacto del hecho.
El informe ya forma parte del expediente y ahora le corresponde analizarlo a la Fiscalía y a los jueces intervinientes para determinar la situación procesal de Tula.









