Estudiantes, docentes, no docentes, autoridades universitarias y organizaciones sociales, políticas y sindicales se movilizaron bajo la consigna “La universidad no se apaga”. El rector de la UNCA defendió la educación pública y exigió al Gobierno nacional que cumpla con la ley.
Catamarca fue escenario de una masiva movilización en el marco de la Quinta Marcha Federal Universitaria, con la participación de estudiantes, docentes, trabajadores no docentes, autoridades académicas y representantes de organizaciones sociales, políticas y sindicales.
Bajo la consigna “La universidad no se apaga”, las columnas marcharon en defensa de la educación pública y para reclamar que el Gobierno nacional cumpla con la Ley de Financiamiento Universitario, en medio del conflicto presupuestario que atraviesan las casas de altos estudios de todo el país.

Antes de la desconcentración, el rector de la UNCA, Oscar Arellano compartió con los presentes el documento elaborado por el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), que en un fragmento manifiesta que “Esta es la manifestación de la voluntad de la comunidad universitaria, pero también de la ciudadanía toda, de hacer cumplir el principal instrumento para su sostenimiento: la Ley de Financiamiento Universitario. El incumplimiento por parte del gobierno nacional de la Ley nos enfrenta a uno de los peores problemas que podemos tener como sociedad: poner en riesgo nuestra democracia y nuestro sistema republicano. El Congreso de la Nación y el poder Judicial nos han dado la razón sancionando una Ley, declarando inconstitucional la pretensión del gobierno de anularla y estableciendo una medida cautelar que exige el cumplimiento inmediato de sus artículos 5 (salarios) y 6 (becas)”.
“La decisión del gobierno nacional de asfixiar las universidades nacionales tiene uno de sus núcleos más duros en el ataque al salario y a la negociación colectiva de trabajadores docentes y nodocentes. Esta definición política, a lo largo de estos casi tres años, produjo un persistente deterioro del poder adquisitivo de los salarios, una alarmante precarización de las condiciones de vida de docentes y nodocentes y pone en riesgo las vocaciones académicas, los saberes acumulados y capacidades técnicas y estratégicas. Esto compromete el principal sostén de nuestras instituciones que llevó décadas de esfuerzo construir al que un país soberano no debería renunciar”, asegura el documento en otro de sus segmentos.
La movilización en Catamarca se sumó a las protestas realizadas en distintos puntos de la Argentina, donde la comunidad universitaria volvió a reclamar respuestas del Gobierno nacional frente a la situación presupuestaria y salarial del sector.
Con una importante participación de distintos sectores de la sociedad, la marcha reafirmó el reclamo por el financiamiento de las universidades públicas y la defensa de un sistema educativo que constituye uno de los pilares de la igualdad de oportunidades en el país.









