Tras conocerse el fallecimiento de un niño de 10 años de Fiambalá, asociado a un cuadro de meningoencefalitis amebiana primaria, el Colegio de Médicos de Catamarca emitió un comunicado para brindar información sanitaria y recomendaciones preventivas a los profesionales de la salud y a la comunidad.
La enfermedad es causada por la ameba Naegleria fowleri, un microorganismo de vida libre que puede encontrarse naturalmente en aguas dulces templadas o cálidas, incluidas las aguas termales. Se trata de una infección extremadamente infrecuente, pero de elevada letalidad y rápida evolución clínica.
Según explicó la entidad, el contagio se produce cuando el agua contaminada ingresa por las fosas nasales y el microorganismo alcanza el sistema nervioso central. En ese sentido, aclaró que no se transmite de persona a persona ni por la ingestión de agua.
Cuáles son los síntomas de alerta
El cuadro puede comenzar con fiebre, dolor de cabeza intenso, náuseas y vómitos, y evolucionar rápidamente hacia manifestaciones de compromiso meníngeo y neurológico.
Por este motivo, el Colegio de Médicos destacó la importancia del reconocimiento temprano de los síntomas, especialmente cuando existe el antecedente de actividades acuáticas recientes en aguas dulces cálidas.
Ante la aparición de fiebre, cefalea intensa, vómitos o rigidez de nuca después de una exposición compatible, se recomienda concurrir inmediatamente a un centro asistencial.
Las recomendaciones para prevenir la infección
Entre las principales medidas preventivas difundidas por la institución se encuentran evitar la inmersión de la cabeza en aguas termales naturales e impedir que el agua ingrese por las fosas nasales.
Asimismo, se indicó que, para realizar irrigaciones nasales, se debe utilizar exclusivamente agua estéril, destilada o previamente hervida y enfriada.
Estas precauciones buscan reducir el riesgo de exposición al microorganismo en situaciones que puedan resultar compatibles con la vía de ingreso de la ameba.
Investigan el posible origen del contagio
En relación con el caso registrado en Fiambalá, el Colegio de Médicos remarcó la necesidad de diferenciar el diagnóstico de la enfermedad de la identificación de la fuente de adquisición.
En ese marco, señaló que una eventual vinculación con un establecimiento o una fuente de aguas termales debe ser confirmada mediante la correspondiente investigación epidemiológica y sanitaria.
Por ello, la entidad advirtió que no corresponde anticipar conclusiones ni atribuir responsabilidades sin contar con evidencia suficiente.
Finalmente, el organismo expresó su acompañamiento a la familia del niño fallecido y destacó la importancia de fortalecer la vigilancia epidemiológica, la capacitación de los equipos de salud y la difusión de información preventiva entre la población, en consonancia con las medidas que dispongan las autoridades sanitarias provinciales.









