
Independiente cumplió el objetivo, San Lorenzo no. Con un goles de Mateo Pérez Curci y Felipe Tempone, el Rojo venció 2-1 a Riestra y logró su clasificación para los play offs, aunque todavía debe esperar otros resultados para saber si avanza como sexto, séptimo u octavo. Por el contrario, San Lorenzo cayó en casa 2-0 ante Platense y tuvo la peor despedida: eliminado y silbado por sus hinchas.
En Avellaneda, Independiente por fin pudo ganar en casa bajo el mandato de Jadson Viera y el premio fue llegar a los cruces por el título. Ante un Riestra que arrastraba una racha de 11 partidos sin triunfos, el Rojo pasó un minuto en el infierno, aunque un gol del pibe Felipe Tempone a cinco minutos del cierre le devolvió el alma, más allá de que a pesar de la clasificación se fue entre silbidos de su gente.
Fue raro lo sucedido con Independiente. Una buena acción colectiva pergeniada por Palais y definida por Pérez Curci cuando promediaba el primer tiempo le daba el boleto, pese a un desarrollo parejo y descolorido. Pero como no tenía ni juego ni ambición para definirlo, se vio en el abismo a cinco minutos del cierre cuando el ingresado Alexander Díaz coronó un buen contragolpe y marcó un gol que desató un terremoto de apenas un minuto: en medio de los insultos de sus hinchas, el arquero Mele metió el pelotazo que peinó Fedorco y que Tempone definió con clase ante el inmóvil Arce.
El gol cambió el status del equipo, de eliminado a clasificado, pero no modificó tanto la visión del hincha, que silbó a la mayoría de los jugadores e insultó al técnico, pese a que sigue con chances.
Frustración azulgrana
Diferente fue la historia en el Bajo Flores, donde un San Lorenzo resignado vio como Platense lo venció sin atenuantes e incluso le hizo precio, para sacarlo definitivamente de las chances de campeonato. Víctor Cuesta y Nicolás Retamar marcaron los goles calamares, que igualmente no alcanzaron para la clasificación.
Un error del arquero Devecchi en un centro posibilitó que Cuesta adelantara a Platense y provocara el comienzo del fin para el equipo de Insua. Es que a la falta de ideas se le sumó el nerviosismo general y el combo fue letal.
En la segunda mitad, una excelente acción personal de Gauto, que se sacó de encima a su marcador y metió un centro perfecto para la entrada de Retamar, completó el mal momento de San Lorenzo, que se fue silbado por sus hinchas.








